El Perfecto Asesino. Revancha tardía.

Ver a Jean Reno y Natalie Portman estelarizar una cinta de los 90 donde la venganza es el eje principal suena tentador. Si bien es un trío de actores muy competente, capaz de devolverse en cualquier género, lo cierto es que Portman es la que más versátil ha resultado aquí. No por nada ha estado hoy día trabajando con directores de la talla de Aronofsky, lo realmente valioso de la cinta es la química construida entre Reno y Portman. El primero interpreta a un matón a sueldo, la segunda a una niña que de la noche a la mañana se descubre huérfana porque su papá lidió con la familia.  Para rematar el hecho, Mathilda, o sea Portman, sólo busca vengar a su hermano, olvidando toda conexión emocional con su familia; es evidente que la película la lleva a relacionarse con León, fungiendo éste como el papá adoptivo y el padre sutilmente ignorado el culpable de este conmovedor lazo.

Gary Oldman, como el mafioso en turno, cumple en su papel, y aunque le he visto en otros papeles mucho mejores, aquí, en el poco tiempo que sale, convence con su firmeza y presencia. Siempre ha sido garantía de personajes y El Perfecto Asesino no es la excepción. Sin embargo, llega un momento en que nos percatamos, pasada más de la mitad del film, que a Besson le interesa más desarrollar la relación de Mathilda con León, con todo y sus chispazos de inocencia, cariño y locura, que en ver cómo la pequeña cobra su venganza, una que habrá de llevarla por un rudo camino de crecimiento.

 Y sí, dicho eso, pues no hay ambages que cuenten en la descripción necesaria. Esta película encuentra sus mejores momentos en la comedia entre asesino y chica indefensa, por la escena del restaurante, la práctica a tiro, o la rutinaria cena donde la leche no puede faltar. Por estas escenas, y este aparente motivo del guionista y director, la venganza pasa a un segundo plano incluso en el tercer acto, casi como si Besson nos dijera “No me olvidé de la venganza, pero tampoco importaba mucho”. Lo vital aquí es forjar el lazo inesperado, casual, darnos cuenta de que cuando nos pasa algo, siempre hay una razón detrás, y por esa razón vale la pena morir, como lo hizo León, o quizá vivir. Vivir y empezar de nuevo. Saldar cuentas, como Stansfield lo hizo. Una cinta en la que, si Stansfield no muere, igual no impacta mucho. De nueva cuenta, la interacción entre León y Mathilda es el oro de la película, y oro no tan excepcional, pero sí enternecedor.

Comentarios

  1. Primero: ¡Felicidades por el cambio de tu Blog, ya se ve más Profesional!

    Ahora el comentario:
    Esta es de esas películas domingueras que ves antes de que empiece el partido de la tarde. No es mala película, es cierto que se centra en la relación entre el asesino y la niña huérfana, ¿pero de qué más podía tratar la película?

    Me da risa cuando los corren del hotel, porque la niña le hace la broma al gerente diciéndole que “no es su padre, si no su amante” jajaja.

    Yo vi la película porque dije: “Wow es Natalie Portman de niña” antes de que creciera y se transformara en el Cisne Negro o la Novia de Thor.

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  2. Otra buena crítica, incluso las estrellas estuvieron perfectas. Ahora aquí el TOP 10 de las curiosidades de

    1- El director Luc Besson, dijo que el principal papel de Léon había sido siempre pensado para Jean Reno. Sin embargo, en los "extras" de la película del DVD de la edición de lujo, el director revela que Mel Gibson y Keanu Reeves también estaban muy interesados en el papel.

    2- Natalie Portman tenía 11 años cuando fue elegida para el papel entre más de 2.000 niñas. Portman fue rechazada originalmente por el director del casting Todd Thaler porque ella era demasiado joven, pero fue convocada de nuevo cuando se ampliaron las audiciones. Portman llevó a cabo la escena en la que Mathilda lamenta la pérdida de su hermano, Besson estaba tan impresionado (Mathilda se derrumba en lágrimas), que le dio el papel.

    3- Los padres de Portman estaban preocupados por las escenas en las que ella fuma cigarrillos. Antes de que permitieran a su hija firmar el contrato, trabajaron en un documento que tenía reglas muy estrictas sobre cómo la joven Natalie pretendería fumar pero que en ningún momento podía inhalar ni exhalar el humo, solo fumaria en cinco escenas y dejaría de fumar al final película.

    4- Liv Tyler también audicionó para el papel de Mathilda, pero con 15 años, fue considerada demasiado "vieja".

    5- En el guión original, Mathilda (tendría entre 13 o 14 años de edad) se convertiría en amante de León. Besson cambió el guión y esta parte de la película por una serie de razones, entre ellas, la presión de los padres Portman y debido a que este vínculo no sería aceptado por el público estadounidense, de acuerdo con encuestas realizadas.

    6- De acuerdo con Reno, él decidió retratar Léon como una persona con retraso mental y emocionalmente reprimida. En su opinión, esto podría alentar al público a darse cuenta de que su personaje no iba a ser alguien que pudiera beneficiarse de una niña vulnerable. Reno afirmó que, para León, la posibilidad de una relación física con Mathilda no era siquiera concebible, y durante las escenas cuando se discute la relación, Reno permitió que Portman controlase emocionalmente las mismas.

    7- Al entrar en el hotel, Mathilda registra a Léon y ella como MacGuffin. La palabra es un término popularizado por Alfred Hitchcock y es el elemento narrativo que existe solo para mover una trama hacia adelante.

    8- Durante el rodaje de las escenas con los vehículos de policía en la calle, un hombre salió de una tienda que acababa de robar. Cuando se encontró ante los disparos y vio a toda la "policía", se entregó a los diversos extras que estaban en uniforme.

    9- Portman dijo que la escena en la que ella se viste como Marilyn Monroe fue inspirada en algo que vio en "El mundo de Wayne" (Wayne's World, 1992). Ella admitió que, hasta ese momento, no había visto nunca una película de Monroe.

    10- La icónica escena del actor Gary Oldman "Bring me everyone!" ("¡Tráeme a todos!") fue en verdad una broma para hacer reír a Besson. En las escenas anteriores, el actor había dicho sus líneas en un tono normal, pero después de pedirle al responsable de sonido que se quitara los auriculares, él gritó lo más fuerte que podía. A Besson le gustó, y la toma permaneció en la película.

    -Tacos al Pastor

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