Psicópata Americano.

La matanza como supresión emocional



Christian Bale siempre da de qué hablar. Ya sea por su absoluto compromiso en los papeles que interpreta como por la aparente devoción psicológica que plasma en ellos. El que recientemente fuera Batman en la saga de Nolan me deja aquí con una prueba irrefutable: es un BUEN actor. Un histrión con un rango emocional que envidiarían -ejemplo- Tobey McGuire y Ben Affleck, pues en pocos segundos Bale es capaz de pasar de la ataraxia a la represión, de la alegría a la violencia, y todo, absolutamente TODO se lo creo. 

Ya desde los primeros minutos donde me habla de su estado hipocondríaco, matizado por un exceso deseo de salud, meticuloso, frenético y quizá además rígido, obsesionado a niveles impresionantes con su salud física, Bale nos sumerge en la piel y compleja psicología de Patrick Bateman, un personaje de cierta posición en una empresa, uno que puede escoger dónde cenar y con quién salir, siempre que el encargado de recepciones no se ría por teléfono... 

Bale tiene esta maestría al reflejar personajes de diferentes rasgos psicológicos. Le compré grosso modo su Bruno Díaz y su Alfred Borden en El Gran Truco (Dir. Nolan, 2006), pero quizá lo que me queda a deber un poco sea su posible reticencia a papeles más relajados, explorar otras facetas que podrían darle un crecimiento profesional distinto. Porque aquí, jugando al villano invisible -invisible porque la presa no advierte el peligro en que está y, desde esa perspectiva, el trabajo del protagonista es verdaderamente impecable-, realmente nos aterramos con su mirada, que puede pendular desde una sonrisa amigable hasta un rostro lleno de ira contenida. Ahí Bale logra sus mejores momentos, así como los de galán con suerte, un papel que extendió oportunamente en Batman Begins, no obstante, American Psycho, entre sus principales atributos, está que me tiene completo hipnotizado, absorto en la descripción y elaboración del universo del personaje; me tiene intrigado e interesado, aun a pesar de que sé, con el avance de diálogos y sutiles referencias visuales que ayudan a caracterizarlo, que es un MALDITO cabrón, en todas sus letras. 

Personalmente me dolieron mucho un par de escenas: cuando mata al indigente con todo y perro. Ese nivel de Son of bitch! no la esperaba; lo mínimo fuera que le ofreciera empleo, sin embargo, la premisa que yace ahí es bastante cruel: al inútil desaparécelo del radar. ¿Por qué hacerlo? Porque puede. Así de sencillo. Entre esa escena y la de la secretaria -que se gana mi empatía desde que aparece en pantalla- son las escenas que más definen las lecturas emocionales de la película: la primera, por cruel, y la segunda porque lleva todo el olor del suspense o terror contenido. Es cuando no puedo concebir que el personaje sea ASÍ de malnacido, pero entra la contestadora y la secretaria no sabe lo afortunada que es por el surgimiento de semejante casualidad, misma que le salva la vida. 

Bale es magnífico. Lo acepté a regañadientes en Exodus, me convenció en Batman, pero aquí (siendo que la presente cinta es anterior a sus trabajos ya mencionados) me impresiona y reconozco, a su vez, que se trata de un papel que le queda, en el más retorcido de los casos, como anillo al dedo. Encarna a la perfección la bipolaridad del personaje necesario para el relato: un cabrón con doble faceta: galán y loco de remate. Y su carisma es suficiente para demostrar que en pantalla se puede sostener, y con ese diálogo en primer plano en la última escena, pues queda clara su auto-destrucción. Pobre de Paul Allen (Jared Leto), sí, lástima, pero eso sí: los monólogos sobre la filosofía de la música son un bellísimo punto a favor porque nos habla de un rasgo profundo del personaje: ama la vida y la muerte, odia el status social y busca obtener cierto grado de perfección, evidentemente, canalizando su desintegración interna en su entorno, en los demás. Algo que, invariablemente, todos vivimos en algún punto de la vida. 

Comentarios

  1. “American Psycho”, uno de los grandes clásicos del cine. En mi opinión una joya de la cinematografía, sin embargo, no le llega al libro. (un tema debatible y depende del gusto de cada persona).

    Marchando directamente al objetivo de este noble comentario, tenemos aquí el top 7 de las curiosidades de “American Psycho”.

    Parte 1.

    1) Se tardó bastante en llevar a pantalla

    A principios de los noventa, poco después de que se publicara la novela original, el productor Edward Pressman compró los derechos de la novela de Bret Easton. Sin embargo, llevó ocho años más para que se pudiera estrenar. Por medio hubo muchos posibles directores, guionistas y actores. Al principio el director Stuart Gordon (Reanimator) fue elegido para dirigir “American Psycho” y para el papel principal ya se había pensado en Johnny Depp. Al escritor de la novela no le entusiasmaba la idea de que fuera Stuart Gordon el director porque no era el adecuado.

    Finalmente se pensó en otro director para dirigir este film, y fue David Cronenberg. Cuando entró en el proyecto, metió también al escritor Bret Ellis para que hiciera el guión, aunque con una condición. No quería rodar ni una escena en un restaurante o club nocturno, que es el escenario principal de la novela de Ellis. ¿Qué tenía Cronenberg en contra de estos sitios? La contestación del director fue “No quiero rodar en restaurantes ni en clubs, y quiero que el guión sea de unas 70 páginas, porque lleva unos dos minutos rodar una página”. Ellis se quedó bastante perplejo según dijo después, aunque escribió el guión tal como lo quería Cronenberg. Incluso añadió escenas nuevas que no venían en su novela.

    2) La versión de Cronenberg tenía un final diferente

    Entre las escenas que se tenían pensadas, había un increíble número musical al final de la película en el World Trade Center. Esto era lo que Cronenberg quería hacer para terminar “American Psycho”. Sin embargo, finalmente se descartó esta idea. Cronenberg finalmente dejó el proyecto y entró la directora Mary Harron. Lo primero que hizo fue hacer una nueva versión del guión. La directora fue la que pidió que Christian Bale hiciera el papel principal, y ella mismo contactó con Bale para ofrecérselo.

    El papel también se le ofreció a Leonardo Dicaprio sin que la directora lo supiera. Esto fue idea de los ejecutivos de la productor a Lionsgate, y de debió al reciente éxito que el actor había tenido con “Titanic”. Esto se hizo a espaldas de Harron, y no se lo tomó demasiado bien. La directora rechazó hacer una entrevista con DiCaprio. Pensaba que no era el apto para hacer el papel de Patrick Bateman. Simplemente no quería tener un actor con un regimiento de fans adolescentes haciendo un papel de serial killer. No daría credibilidad al personaje.

    -Tacos al Pastor

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  2. Parte 2.

    3) Christian Bale fue avisado para no aceptar el papel

    Hay quién le dijo a Bale que tuviera cuidado con este papel. Cuando el entorno del actor se enteró que Mary Harron le quería en su película, le dijeron directamente que sería un suicidio en su carrera artística. Sin embargo, esto hizo que Bale estuviera más entusiasmado para hacer el papel. El estudio quería alguien más famoso que Bale (todavía no era una gran estrella) y costó que se le aceptara en el papel principal. De hecho, esta obstinación por parte de la directora por contratar a Bale, casi le cuesta su propio puesto.

    El estudio estaba preocupado de que Harron solo aceptara a Christian Bale como el actor principal. Por tanto, consideraron buscar a otro director para el film. DiCaprio hizo su propia lista de posibles directores para reemplazar a Harron. En su lista incluía a directores como Martin Scorsese y Danny Boyle. El estudio se inclinó finalmente por Oliver Stone. Al final lo que pasó es que DiCaprio renunció al papel de Patrick Bateman para irse con Boyle y protagonizar “La Playa”.

    A pesar de que DiCaprio y Oliver Stone habían sido oficialmente elegidos como director y actor principal, Christian Bale hizo como si no hubiera pasado. De hecho, cuando ya tenía el papel, Harron le llamó para decirle que seguramente ambos iban a estar fuera del proyecto y sustituidos por DiCaprio y Stone. En aquel momento Bale iba al gimnasio para ponerse en forma para su papel. Siguió con la misma rutina de entrenamiento habitual, a pesar de las noticias que le habían dado. El actor tenía fe en que la situación se resolvería y recuperarían sus puestos en la película. Su optimismo fue todo un acierto ya que fue lo que pasó.

    Cuando DiCaprio y Stone se habían retirado de la película, el proyecto le fue entregado de nuevo a Mary Harron y Bale también fue aceptado. Sin embargo, le dijeron a la directora que solo podían gastarse 10 millones de dólares. Esta limitación tenía que ser para todo, incluyendo el salario de los demás actores de la película, incluyendo a William Dafoe, Jared Leto, y Chloë Sevigny.

    4) El entrenamiento de Christian Bale

    Para el papel de Bateman se necesitaba un físico perfecto. Para conseguirlo, Bale tuvo entrenar tres horas al día con un entrenador personal seis días a la semana. Esto marcó el principio de las múltiples transformaciones que haría Bale en su carrera. Una de las más espectaculares es sin duda en su papel de “El Maquinista”, donde perdió 28 kilos. En su papel de Patrick Bateman consiguió una impresionante musculatura, que volvería a conseguir en sus papeles de Batman.

    -Tacos al Pastor

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  3. Parte 3

    5) El problema con los Rolex

    En la novela, hay un momento donde Bateman en un ataque de ira dice “No toque el Rolex”. Por el polémico contenido de la película, la productora tuvo problemas en conseguir que varias marcas de productos que querían o necesitaban. La marca Rolex aceptó que sus relojes fueran llevados en la película, menos el personaje de Bateman. Por supuesto, quedó totalmente prohibido decir la frase de no tocar el Rolex.

    6) Por muy poco no se calificó la película para adultos

    Mientras que puede parecer que uno de los mayores problemas en la película era la violencia, realmente fue la escena de Bateman con dos prostitutas lo que casi le da una calificación de película para adultos. Para que no tuviera esta calificación, Mary Harron quitó 18 segundos de la escena que eran demasiado explícitos. Con esto consiguió burlar la censura.

    7) Se está preparando una serie de esta película

    Lionsgate y FX dijeron hace algunos años que estaban desarrollando una serie de televisión basada en la película. La idea es que fuera una secuela y que ocurriera en el presente en lugar de los años ochenta. En enero del 2016 la serie todavía estaba en desarrollo. Según la información que se dio del argumento, Patrick Bateman era ahora un hombre de unos 50 años, pero igual de letal que nunca. En la serie cogería a un protegido y así adiestrarle como un nuevo psicópata americano. Sin embargo, habrá que esperar un poco más para que vea la luz.

    -Tacos al Pastor

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