Crítica a One Piece: la muerte de Ace



One Piece La muerte de Ace es una magistral construcción narrativa en torno a la psicología del hermano de Luffy. 

Como es propio de la narrativa de los animés, siempre podemos contar con las secuencias entre episodios que muestran elaborados hilos conductores tanto en guión como en edición. Un mismo tema dividido en múltiples pedazos es la lógica que siempre caracterizó al animé en sí mismo.

Dicho eso, tenemos varios de los elementos que los fans ya consideraron para darle forma a un episodio como éste. Es el capítulo 483 de una saga que aún hoy permanece activo, después de más de 10 años de estar al aire. Monkey D. Luffy no cuenta aquí con el apoyo de sus nakámas, por lo que solo se embarca en el rescate de su hermano Ace, conocido también como Puño de Fuego, sin imaginar que eso sería lo último que haría por su hermano ante la presencia de Akainu. 

El hecho de que Luffy intente rescatar a su hermano es el móvil narrativo, pero no el punto principal a desarrollar en primera instancia, y eso va quedando claro conforme la historia avanza. Cada personaje queda asombrado, y con justificación, ante la inminente muerte del personaje, especialmente Luffy, quien muestra una fragilidad sumamente estremecedora con su hermano apoyado en él a punto de morir. 

Sobra decir la calidad y el estilo visceral del guión, pues además de que emula engañosamente con las vicisitudes de otros eventos, la historia aborda con excepcional acierto la profundidad psicológica de Ace sin llegar a aburrir. Esto sucede porque el guión logra introducirnos con sutileza en los momentos en que presenciamos los acontecimientos que lo marcaron hasta el final de sus días,  logrando que entendamos el porqué de sus palabras y acciones. Y ni qué decir de Luffy. 

En cuanto a la estética, ésta es simplemente impecable. Se nota que los dibujos presentan una gran mejoría, logrando detalles en los matices de los personajes que poco a poco destacan por sí. Es un episodio que puede presumir con el drama adecuado sin llegar a asquear, y que, por el contrario, logra que empaticemos con los protagonistas al punto de querer unírseles para librar los obstáculos. 

Comentarios

  1. Me vas a crucificar pero no tengo ningún acercamiento a esta caricatura. Sé cuál es pero desconozco desde los nombres de los personajes hasta el tema de toda la historia. Quizás deba agregar solamente que ese modo de tratar la muerte de un personaje entrañable es algo que los japonese han ido perfeccionando con el paso del tiempo. De las muertes más dolorosas que recuerdo haber presenciado en el género está la de Kaworu Nagisa, quien se entrega al sacrificio por un bien mayor.

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