Ensayo sobre las Relaciones Humanas

Alguna vez una amiga me pidió expresar esto, y tuve serias dudas porque pienso que el amor es un tema relativo, tanto en la acción como en la forma de concebirlo. No obstante, y apelando al "género", sí es cierto que hay momentos donde sentimos que el dejà-vu nos persigue y pensamos en cómo resolvimos una situación que se nos pudiera haber presentado con anterioridad. Remitirnos al pasado, a la experiencia resulta útil en general, aunque creo que también es importante aportar una solución creativa a los problemas del momento, especialmente porque cada pareja -hombre y mujer-, es diferente. Lo esencialmente "idéntico" es nuestra humanidad y la diferencia sexual, fuera de eso, cada quien piensa y actúa distinto. 
    Dicho esto, en ocasiones como esta es importante reflexionar la naturaleza de una relación. Me ha tocado en diversos momentos ayudar a conocidos o allegados a entender el porqué detrás de un error o imprudencia y a veces es sencillo, otras no tanto, no por falta de capacidad, mía o suya, sino porque no siempre comunicar los sentimientos es algo simple. A veces toma tiempo, en otras está implicado el ego o un miedo justificado. No estoy aquí para definir el tema en ninguno de sus ángulos, nadie puede ni podrá, por la subjetividad en cuestión. Lo que sí puedo es reflexionar un poco. 
   Todos sabemos, después de siglos de cambios en la cultura humana, que cualquier relación (padre-hijo; madre-hijo; esposo-esposa; tío-sobrino; etc,...) se basa en la comunicación y la sinceridad, pero creo que para que esto se dé correcta y oportunamente debe estar incluido un factor esencial: la empatía. Si no sentimos una mínima empatía por la persona que tenemos enfrente, difícilmente podremos compartirle algo. Y con algo hablo de lo que sea, desde una sencilla mirada hasta lo más grande: el amor, según el tipo de relación que forjemos con esa persona. 
   Y la verdad creo que todo comienza ahí,...pero no finaliza. Todo es "sencillo y maravilloso" al principio: la mejor sonrisa, el mejor gesto, la apertura emocional, el mejor perfume, la mejor loción, la educación, el cortejo entero. Esto no es el problema, sino cómo mantenerlo. "Lo difícil no es llegar a un nivel, sino mantenerse en él", me decía un pariente hace años. Y en el cómo mantenerlo encontramos un problema subyacente: el miedo al compromiso. Por experiencia, creo que el dilema tras ese "peligroso" concepto es el perder o quedarnos sin nada, cuando al final no es así, no si comunicamos nuestras ideas y sentimientos, pero usando nuestras palabras correctamente, sin necesidad de implicar agresivamente el autoestima o lo que pensamos pero no decimos de esa persona. 
   Y como decía, al principio damos el plus, le ofrecemos a él/ella una vida idílica y con acciones superficiales podemos decirle "Yo soy el/la indicado/a para que compartas tus sentimientos, tengo tales cualidades"; como hombres, en nuestro caso este proceder es más evidente y refleja una psicología débil, pues muchas mujeres cuentan con algo que denomino sexto sentido: perciben las cosas que no decimos, porque para ellas el lenguaje corporal es sumamente transparente y contradice lo que sale de nuestra boca. Para evitar estas situaciones incómodas es preciso que previamente analicemos lo que vamos a decir, si es que la situación amerita ese calificativo; si no es así, ¿por qué no ser sincero/a desde un principio? Después de todo, al momento de declararse a una mujer, el hombre le "vende" la cualidad de ser honesto, hay que mantenerlo. 
    Por esto, creo que todo inicia con esa empatía y el tono, es decir, la "rapidez" con que llevemos a cabo el asunto debe ser equilibrada, no apresurarse a nada, sino tomar el tiempo de disfrutar la convivencia con esa persona. Preguntarle qué le gusta, qué sueños, esperanzas y proyectos tiene (y muchísimas cosas más); una buena plática es infinitamente más placentera que algo apresurado; lo apresurado luce falso y las mujeres reconocen cuando un hombre miente. La experiencia marca la respuesta y una relación no es otra cosa que la forma como nos vinculamos con la otra persona. Y el mantener el nivel está profundamente relacionado con esto. Como decía, en el caso del género masculino, el tono es más evidente y mantenerlo puede resultar difícil, pero si se quiere una relación de calidad, hay que intentarlo. "Lo que fácil viene, fácil se va". 
      Cuando se obtiene el "sí", nos relajamos, especialmente los hombres. ¡Error! La relación ha subido de nivel, y como en un video-juego, debemos estar atentos a las necesidades de nuestra pareja, del mismo modo en que ella lo está de las nuestras. Por algo se le llama "pareja", porque es un equilibrio, es un pacto, un compromiso, y este término, en mi opinión, apela a una lealtad sobre las acciones relacionadas a la pareja. 
       No debemos pensar nunca que en el momento en que una persona, hombre o mujer, nos dé el "Sí" que marca el inicio de la relación, ya es nuestra propiedad, porque al contrario, llegamos a un terreno donde debemos invertir más esfuerzo aún. El amor, estableciendo una analogía, es como un empleo, o como una simple y bonita flor: si no le procuramos, termina perdiendo el interés. Esto en ambos sentidos. Dependerá de nosotros que la relación en que estemos florezca...o muera. Todo está en la voluntad, en la empatía por construir la relación, y este método comprende desde la amistad (en un grado mínimo), el noviazgo (el inicio), hasta el matrimonio (la "consumación", lo oficial, y lo demás). 
    El problema que tenemos, y que es cultural -razón por la cual no hay cómo enfrentarlo- es el sentido de pertenencia que le damos a la pareja, una situación que Kirtash (o Laura en el fondo) atacó brillantemente en Memorias de Idhún cuando habla de la posesión subconsciente que sentimos cuando obtenemos el sí en el noviazgo o en la boda. No nos engañemos, el amor se trabaja todos los días, y un elemento imprescindible aquí es el equilibrio que le demos a la relación (el cómo hacerlo ya está en cada quien); seguido de esto está la libertad de ser y hacer. Cuando una relación va mal, probablemente como producto de la incomunicación y desconfianza en uno de los dos, todo se desmorona gradualmente. Ya no hay interés en las atenciones, la creatividad se apaga, los secretos comienzan, el simple interés por convivir lo hacemos a un lado, aflora nuestro "lado oscuro" y poco a poco el amor se extingue. La experiencia propia, y la de algunos allegados, sugiere que esto se debe a que llega un momento en que pensamos en la relación como una "obligación" cuando en realidad la misma surgió de la voluntad de vínculo, del querer hacer las cosas
    Si hay algo que no se quiere compartir en el momento, está bien, es respetable, pero no podemos fingir que las cosas están bien y seguir como si nada, como con el clásico:

--- ¿Qué tienes?
--- Nada. 
--- Es obvio que algo te molesta. Dime qué es.
--- Ya te dije que nada. 

Al igual que John Green lo señaló en su famoso texto Los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus, y que, contrario a lo que se piensa, sí aporta una mínima reflexión al concepto de pareja, hay una predisposición psicológica que sí es genérica y que, estando fuera es obvia; estando dentro, es difícil reconocerla, y es el que los hombres, muchas veces, tendemos a tomarnos las cosas de forma personal cuando ella nos expresa una inquietud que posee todos los tintes de una queja. NO se queja de nosotros, sino de lo que le pasó en determinado momento, y como pareja, lo mínimo que podemos ofrecerle es nuestra atención y apoyo. Principalmente la segunda, porque si nos llega una llamada, o un tercero tiene el mal tino de aparecerse, está en nosotros priorizar a la pareja. Y como dicen en la película S.O.S Familia en Apuros, protagonizada por Billy Cristal "Usa tus palabras", tenemos una boca y la perfecta capacidad de decir "Esto me molesta/No me gustó/Preferiría que", pero lo que no debemos hacer es callárnoslo, porque de lo contrario la comunicación se pierde. 
    Yo creo en el equilibrio de pareja, sí se puede dar siempre y cuando esté respaldado por una constante y sólida comunicación. No hay por qué temer a compartir lo que pensamos y sentimos con la persona que recibe y asimila nuestro pensar y sentir. Puede no estar de acuerdo, pero respetarlo es una máxima. 
   Después de todo, la pareja (Hombre o Mujer) es una persona con la que disfrutamos estar, que nos gusta o atrae por determinadas razones, y con la que podemos seguirnos sanamente en este camino llamado vida, o dejar las cosas por la paz; se trata de quienes somos y lo que queremos hacer. 

Comentarios

  1. Te odio y te desprecio; me estás incitando a volver a la palabra escrita acto que ya llevaba guardada en gaveta hace rato y no sé si pueda seguirle el ritmo. Más bien sé que no puedo, pero leo y re-leo y me digo ‘tengo que contestar esto’.
    Vengo dirigido desde la entrada ‘Alineación’ y con respecto a éste ensayo, no creo que las cualidades marcadas para uno u otro género sean exclusivos de su sexo. Es más bien el hábito y la educación. Cuando creces en el seno de la tradición ortodoxa, esa usanza te condiciona a ‘pensar’ porque categoriza a los miembros del clan, los estipula de inicio en su identidad sin permitirles ser por sí mismos. El México del siglo XXI está empezando a dar entrada a otros pensamientos, a otros métodos pero sigue anclado muy a fondo con la costumbre vieja, se aferra al trono como un Théoden podrido de magia negra, consumiendo la vida a su alrededor y castiga iracundo y sin medida a cuanta luz se asome por el vestíbulo. Las mujeres son las principales castigadas al ser consideradas ‘inferiores’ ‘simples objetos del deseo’ dentro de ese esquema corrupto, impulsado irónicamente por las matriarcas opresivas. De ahí que muchos hombres son incapaces de madurar en la demanda que se necesita para una vida en pareja sana y equilibrada.
    Y sí existen habilidades características de cada sexo, pero eso no debe impedir jamás la equidad de las voluntades, porque toda comunicación por más abierta que se exprese está condenada a su futilidad en tanto las posturas de una o ambas partes sean intransigentes y sordas.

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    1. Pues los tiempos cambian e inevitablemente debemos sujetarlos a lo que el "ahora" demanda. Lo que sí es importante es reconsiderar los propios sentimientos y NUNCA ver a la pareja como una obligación, sino como una oportunidad de Ser y Hacer.

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  2. Es un poco cliché

    La verdad yo nunca he creído en el "Equilibrio de pareja", en las últimos años hemos visto como la
    generación millennials se ha encargado de olvidar los conceptos básicos de familia y relación para poder experimentar su sexualidad en su máxima expresión.

    Es una realidad que los millennials han puesto de moda los derechos de los homosexuales, gays, lesbianas, las orgías, los cambios de pareja e incluso la infidelidad ya no está mal visto todo bajo el lema la vida solo es una.

    Sin duda las Relaciones Humanas seguirán evolucionando, y todo lo que creíamos que era dejará de ser.

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    1. No lo sé. ¿"Cliché" porque propongo un camino que podría solucionar muchos problemas en las relaciones actuales? Dejando a un lado el posible toque de soberbia desde el que se me puede acusar, piénsalo bien. ¿Cuántos problemas no surgen, precisamente, por la falta de confianza, intimidad o comunicación?

      Ya esa parte de los Millenials, como actualmente los/nos llaman, me parece algo fuera de lugar. Porque aquí no hablamos, de inicio, sobre etiquetas o géneros sociales, sino más bien sobre problemas que resquebrajan la relación como tal. Se habla de género, sí, pero no en su sentido fáctico, sino biológico.

      El punto que rescato de la realidad socio-cultural que incluyes aquí es que las relación establecidas a partir del remarcado género han otorgado distintas pautas de comportamiento, pero no por ello es algo ecuménico o, incluso, definitivo.

      Y eso de "la vida es ahora", más nietzscheano no te pudiste haber visto. Esto da pie para una discusión, que podríamos retomar después.

      Saludos

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    2. Hazme el favor... no, bueno. Como emparentado con Javi Noble y predicando contra la generación. A ver, 'paps': el pedo de las relaciones de pareja es totalmente independiente de la orientación sexual y la integración jurídica de la comunidad lgbttttaeiou para la normalización social de los mismos es consecuencia de décadas de manifestarse y pelear por ese derecho: desde Stonewall puntualmente hablando. Sí, las generaciones más recientes (de las que por cierto seguramente formas parte) se han dado permiso de disfrutar su sexualidad y ya era hora. Pero eso no significa que la sociedad esté de moda, ni que la infidelidad dejé de ser mal vista. El adulterio está mal. Punto.
      El lema de YOLO es un escudo infantil a la irresponsabilidad, que sí pertenece a la Generación Z (nacidos entre 1995-2011) y no a los millenials (nacidos entre 1980-1996), con implicaciones a lo largo y ancho del espectro social y que afecta a la vida en pareja. Pero eso no ha terminado de erradicar el conservadurismo de género, sólo ha borrado las responsabilidades individuales.

      Es bueno y sano que las Relaciones Humanas sigan evolucionando y esperemos que eso se traduzca en un bien social popular con carácter cívico y no caiga en manos de un grupo represor en defensa de sus intereses como lo ha hecho el cristianismo durante los 600 años que ha subyugado esta dulce tierra.

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    3. Se puede ver de tres forma:

      1. Si los millennials con su mentalidad de todos vs todos y permitir la homosexualidad diciendo vamos a vivir el aquí y el ahora, han destrozado el concepto de familia y el "Equilibrio de pareja".

      Los matrimonios homosexuales es un experimento social inédito destinado al fracaso. Ninguna civilización ha implantado el matrimonio homosexual. Incluso sociedades que permitían la homosexualidad y hasta la fomentaban en ciertas edades y clases sociales, como los griegos antiguos, entendían claramente el matrimonio como la unión estable entre un hombre y una mujer abiertos a tener hijos. Una cosa eran las prácticas sexuales de los ciudadanos y otra muy distinta la familia y la generación y educación de hijos. La homosexualidad ha adoptado muchas formas en distintas sociedades, pero nunca se le ha relacionado con el matrimonio.

      Experimentar con el modelo social es irresponsable y peligroso, sin embargo muchos defienden esa experimentación por razones ideológicas de rechazo a la familia y no por razones científicas y ni siquiera de demanda social (la inmensa mayoría de la población mundial está en contra).

      2. Los científicos Malcolm Potts y Roger Shorts sostenían que “el hombre es un animal de naturaleza polígama que se ha empeñado en ser monógamo”, mientras que Desmond Morris, zoólogo y etólogo británico, afirmó que somos “monógamos sucesivos”, es decir, que tendemos a establecer una pareja estable durante un tiempo, y pasado este tiempo tendemos a sustituirla por otra pareja estable, y así sucesivamente. El mismo Morris detalló que generalmente las parejas se enamoraron y establecían un vínculo con una duración media de cuatro-cinco años, es decir, el tiempo suficiente para que el nuevo hijo/a supuestamente concebido por la pareja tuviera una cierta madurez, y se asegurará su supervivencia. Pasado este tiempo, tanto los hombres como las mujeres tendían a buscar una nueva pareja, aunque siguiendo criterios diferentes (el hombre se fija más en las características físicas, mientras que la mujer prefiere concentrarse en el estatus y la inteligencia del varón).

      Los científicos aseguran que la mayoría de los seres vivos, entre ellos el ser humano, son polígamos por naturaleza, ya que diversos estudios a escala global han mostrado que alrededor de 5% de las especies son monógamas, y los primates no forman parte de este grupo.

      3. ... continuará

      - Tacos al Pastor

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    4. 3. Tres parte 1

      Los Millennials son la generación que nace entre 1981 y 2000, la cual está llegando a la edad en la que sus padres, primos o hermanos mayores ha estaban casados y con hijos, o con la idea de hacerlo.

      La juventud actual se caracteriza por personas que no se conforman con los paradigmas o presiones sociales pre-establecidos. Marchan a su propio ritmo y han creado nuevas rutas hacia el “matrimonio” y la “familia” posponiéndolos o abandonándolos por completo.
      En los últimos 50 años, las cifras del divorcio se han duplicado, el número de enlaces matrimoniales heterosexuales ha disminuido y los hogares de padres solteros de han triplicado. Mientras las parejas homosexuales luchan por conquistar el derecho al matrimonio y la adopción, las parejas heterosexuales optan cada vez más por compartir el techo y los gastos sin papeles de por medio, y muchas veces sin tener hijos.

      En Scientific American, la escritora Elizabeth Landau analizó los datos disponibles y encontró que los millennials son menos propensos a casarse en sus 20s que otras generaciones, en 2014, 64% de aquellos entre 18 y 29 años eran solteros y vivían solos En 2012, sólo el 14% de las novias y el 8% de los esposos eran menores de 25 años, en comparación con el 76% y el 61% de finales de 1960.

      La desigualdad económica es uno de los principales factores para que los jóvenes decidan no casarse y no tener hijos. Asimismo, los millennials son la generación más educada y preparada pero mal pagada, razón por la que se sienten poco aptos para el matrimonio.

      Las comunidades donde escasean empleos que brindan estabilidad económica o la posibilidad de sobrevivir por encima de la línea de pobreza, son lugares donde los jóvenes prefieren tener hijos sin casarse.

      En 1990 se esperaba que la población de América Latina creciera en un promedio de 8,7 millones de personas al año. En realidad, la población ha crecido 6,8 millones de personas al año. Un 21% menos de la expectativa.

      De acuerdo con el Washington Post, las 3 principales razones por las que las parejas jóvenes deciden no casarse actualmente son:

      Casarse es caro y prefieren invertir ese dinero en otras cosas.

      Las religiones tienen cada vez menos adeptos.

      Saben que tienen alternativas, y casarse es sólo una de ellas. Ya no pesa el estigma social de las parejas que viven “en pecado” sin haber contraído matrimonio.

      Las parejas, independientemente de su orientación sexual, dejan de asumir imposiciones, poco a poco.

      -Tacos al Pastor

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    5. 3. Tres Parte 2

      Razones por las que NO quieren tener hijos

      Desolación frente al futuro
      El cambio climático, la constante amenaza de conflictos bélicos, las recesiones económicas prolongadas y la crisis laboral, son algunos de los factores que hacen que los milenians perciban el mundo como un proyecto fallido.

      La paternidad es egoísta
      Varios de los encuestados sentían que el afán de perpetuarse a uno mismo en su descendencia es algo sumamente egoísta, algunos referían haber sentido que así fueron concebidos y no querían continuar la cadena sólo para sentirse propagados.

      El sueldo no alcanza
      La mayoría de los millenials no cuentan con el ingreso suficiente para solventarse cómodamente, muchos adquirieron deudas en pos de su educación y planean comenzar a ahorrar desde ahora para su vejez.

      Priorizan su vida laboral
      En algún punto de esta última década para muchos jóvenes adultos la vida profesional se volvió un sinónimo de la expresión de sí mismos, muchos viven el sueño de dedicarse a lo que les gusta, y la mayoría prefieren no tener trabajo antes de hacer algo que no los satisfaga, su personalidad y su oficio están fundidos, ellos son su trabajo que los expresa, perpetua y satisface.

      Temor a la paternidad
      Hijos de hogares fallidos, varios creen que no sabrán cómo consolidar un hogar firme.
      No necesitan una razón
      Muchos no necesitan una razón para no querer algo, es su vida y ellos deciden cómo vivirla.

      -Tacos al Pastor

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    6. Ay, mi vida. Cosita, hermosa. Vamos por partes:

      1.- Los millenials no son dueños de ninguna faceta social, cíclicamente el “todos contra todos” se ha presentado en diferentes etapas de la historia no sólo occidental sino universal y casi siempre en los denominados espacios de progreso: imperio romano, ilustración, vanguardias del siglo XIX-XX, etc. Más hacia acá el verano del amor es el retrato literal de eso que buscas condenar ejecutándose como “experimento social” pero sin la figura legal que HOY lo respalda. Más o menos igual que fue “un experimento social destinado al fracaso” la inclusión de las minorías como los judíos, los negros, asiáticos, etc a la participación ciudadana. También fue “un experimento social destinado al fracaso” abolir la esclavitud y permitir que las mujeres voten y vayan a la escuela. Por cierto; el matrimonio homosexual se ha establecido históricamente en ya ocho culturas de tradición milenaria, incluyendo los egipcios, los sumerios, visigodos y los ojibwa en el norte de América. Los griegos NUNCA creyeron en el matrimonio, esa figura no existe en tal sociedad, el uso de la mujer era con fines meramente procreativos y casi siempre obligatoria para la clase trabajadora porque da la casualidad que nuestra tradición judeocristiana sobre lo “antinatural” de la homosexualidad se debía a ser ellos un pueblo de esclavos que no podían darse el lujo de amar a una persona. Cuanto más numerosos más posibilidades de sobrevivir. Por eso es más probable encontrar un león homosexual que una gacela. Y todo lo anterior son datos científicos. La mayoría de la gente está en contra porque también la mayoría de la población ven un libro como un acto de brujería. No es una postura justificable.

      2.- Ciertamente no está en la naturaleza humana la monogamia. Pero tampoco o está el vestido, ni las posesiones materiales, el trabajo, el desarrollo económico ni muchas cosas que, como el matrimonio, corresponden a una figura de estabilidad social. Porque ¿qué puede ser más antinatural que un animal que cambia su entorno a su antojo?

      3.- En efecto, la desigualdad económica y el efecto inflacionario han extendido su dominio a las posibilidades patrimoniales de ya un par de generaciones, antes un joven con la mitad de nuestro salario podía hacerse de una hipoteca y ser proveedor único de una familia de tres. Hoy el doble de salario no apenas da sustento a un individuo. Go figure. Además algo que influye mucho en el porqué de las desiciones que enumeras para no generar descendencia es que la misma generación baby boom, padres de estos millenials, han expresado sus frustraciones por seguir el modelo del que sus hijos ahora huyen.

      Suponer que la vida y los modelos sociales en los que crecemos son lineales sólo dificultan la aceptación de la evolución cultural. Agradece esta circunstancia que nos tocó vivir, donde no corre riesgo tu vida por rumores infundados, puedes estudiar y desarrollar tus intereses personales sin miedo a equivocarte porque hay opciones, no tienes matrimonios arreglados con niñas de diez años de una familia a la que no conoces pero tiene dinero, sabes leer y escribir, posees bienes materiales de naturaleza personal y acceso a una alimentación pluricultural. Agradece porque en otras partes del mundo, eso sigue pasando con todo y medios masivos que lo denuncien. Ojalá —irónico— algún día las religiones sean todas consideradas como lo son la mitología nórdica o egipcia por nuestra sociedad, como lo que son: cuentos para que los niños se porten bien antes de dormir y nada más.

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    7. 1. Es una realidad que el "Equilibrio de pareja" no existe

      2. ¿Quién es Javi Noble? ¿Qué es paps?

      3. Sí es cierto, por culpa de los millennials la infidelidad ya no está mal vista y han destrozado el concepto de familia, todo por culpa de series de televisión como: Glee, Game of Thrones, Breaking Bad, Pokemon, Stranger Things, Pretty Little Liars, The Walking Dead, Teen Wolf, Orange is the new black, solo por mencionar algunos

      Así como películas como: Harry Potter, Los juegos del hambre, 50 sombras de grey, Crepusculo, Birdman, Mad Max, The Revenant, Spotlight, La chica danesa, Ex machina, Frozen y todas las películas de Marvel, igual solo por mencionar algunas

      4. YOLO (You Only Live Once) se volvió más popular por culpa de Youtube, Twitter, Facebook y snapchat de igual forma por mencionar algunos

      5. La monogamia no es que este mal, pero sí es la base de todos los problemas sociales, ¡La verdad la verdad, le pese a quien le pese!

      (ง︡'-'︠)ง

      6. Las Relaciones Humanas seguirán evolucionando, solo nos queda esperar que no sea para mal

      7. La religión es lo mejor que le pudo pasar a la humanidad

      - Sotosaurio Borgia Quinctilius II

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