CHARMED (Reboot)



La primera temporada del polémico reboot de Charmed  me deja estupefacto, pues su arco dramático... parece el Final de la serie.
8.0
Tipo de artículo:
Crítica.

Debo confesar que me tardé demasiado comentando sobre este reboot. Esto se debió, principalmente, a que no cuento con el acceso directo a la plataforma THE CW. Como tú, fui fan de la comedia de corte fantástico Charmed (1998-2006), titulada Hechiceras para el canal 5°. Para esta ocasión, Prue, Pieper y Phoebe son, ahora, Mel Vera, Magy Vera y Macy Vaughn., sólo que no son tres hermanas de raíz, que crecieran juntas, experimentaran juntas o aprendieran a apoyarse. Dos de ellas lo hicieron, Mel y Maggie, mientras que Macy creció aparte. Maggie, representando a Phoebe, desarrolla un poder pasivo en apariencia pero emocionalmente muy poderoso: la empatía.

Y los cambios no solamente están en los nombres, sino en algunas adecuaciones de personajes. La más inmediata, por ejemplo, es la inserción del Guardián Angelical. Personalmente el trabajo de Brian Krauze como el Ángel Leo me agradó en la versión previa, pues el actor dotó de humanidad, sabiduría, humildad y vulnerabilidad a su personaje. La reinterpretación del personaje guía-iluminado-divino corre a cargo de Rupert Evans (El Niño, la primera Hellboy), ahora llamado Harry, cuyo trabajo al inicio resulta tramposo y confuso, pero con el tiempo acaba siendo acertado y muy emotivo. 



De la misma forma en que el concepto de tres hermanas que se reencuentran tras la muerte de su madre es explorado, aquí las dos hermanas principales ya tienen rato conviviendo juntas. Solamente falta Macy para completar el "poder de tres" y, cuando sucede, es carente de emoción, pero plegado de misterio. Entonces comienza un arco argumental enteramente separado de la versión original: aquí no se trata —al menos no como enfoque central— de enfrentar demonios, hadas y poderosas creaturas (aunque, sí, varios episodios echan mano del recurso «villano de la semana»), sino de averiguar quién mató a su madre y por qué. Con el arco argumental renovado y poderes más o menos, la nueva versión de Hechiceras avanza rumbo a un objetivo que es revelado en los primeros capítulos: impedir el Apocalípsis. ¿Es en serio?

Con la sensación de que todo está hecho para terminar al momento de iniciar, Charmed 2018 avanza mientras me presenta los problemas cotidianos de sus personajes, porque así como el trío original, el nuevo también tiene una vida: novios, escuela, compromisos, trabajos. ¿Qué puede salir mal? ¿Qué tan conectados están sus mundos? ¿Sucede todo porque sí? Todo esto, si bien sirve para renovar la premisa, también es cierto que peca de eliminar algunos detalles como el liderazgo de Prue/Macy (cuyo personaje protagónico es más científico, racional, dogmático e imponente que la otrora, compensándolo con su motor psicológico: el temor al abandono), la posición de "los ancianos", el estatuto del Bien vs. Mal, la búsqueda de nuevos poderes, en fin. Al igual que su hermana, Mel y Maggie también albergan temores, ya sea al rechazo o no sentirse amada. Nada de esto me molesta, pues añade frescura, pero al servicio de la trama, confieso que el desarrollo psicológico de Macy destaca más que el de sus hermanas. 


Para compensar un poco del trasfondo de las protagonistas, varios de los capítulos están escritos para fortalecer sus lazos y, de paso, para obligarlas a enfrentar sus propios temores cotidianos resultantes de averiguar su nueva realidad. Esto, desde luego, incluye algunos giros de tuerca y, en el caso de Maggie, muchas subtramas de relleno que, a propósito de la trama central, son casi paja. Es decir, de muy poco sirve la trama de Kappa más que para ahondar un poco en el pasado de la mamá, caso contrario a, por ejemplo, la narrativa del laboratorio donde trabaja Macy, que está más vinculada con uno de los temas principales: los demonios.

Debo ser honesto: me cuesta hablar de Charmed. Los elementos principales, como la muerte de la mamá, la guía de Harry o el hecho de "fronterizar" constantemente ambos mundos íntimamente unidos no son elementos removibles, pero sí alterables y aquí lo están de una manera aturullante. El misterio de la ausencia materna delinea continuamente la atmósfera de esta primera temporada y las "consecuencias" de eso a veces son tangibles, otras parecen simples referencias. Aquí, el mismo elemento que sirve para fortalecer y caracterizar a las Hechiceras permanece, pero adornado con elementos de misterio, fantasía, drama y sobre-naturalidad para no perder el camino del relato.


Si en la Charmed original yo respiraba una sensación de casualidad, sin realmente proponer causa-efecto en las circunstancias, aquí eso está trabajado casi a consciencia a fin de inyectarle al guion una atmósfera de misterio que inunda los 22 episodios de la reinvención. Y eso me agrada, porque da un giro fresco a un concepto que, cuando llegó a la TV, quedó sumido en la categoría de "series con argumento sobrenatural". Tampoco me desagrada que haya "villanos de la semana", pero aquí hay una diferencia: encuentro un desarrollo mejor trabajado, mejor cuidado, en las protagonistas. Como escribí arriba, determinados eventos permiten que aflore la psicología de la hermana en turno, sea un obstáculo emocional, racional o bien de carácter social. Que yo como espectador conozca más de sus vidas privadas me permite establecer un mayor vínculo con quiénes son; eso es positivo.

Mientras Macy es rigurosa, científica y racional, Maggie es emocional, es empática; por su parte, Mel constantemente pendula en sus decisiones, sin saber si confiar en las Ancianas o en las Harcada. Esto, hacia el final, provocará los conflictos psico-sociales más interesantes. Porque la serie coquetea fuertemente con temas éticos que, juzgando su enfoque, inevitablemente adquieren carices religiosos. Para salvar al mundo de la Fuente de todo Mal, Macy y Galvin deciden actuar. Galvin conjura un hechizo y voluntariamente ofrece su vida, a cambio de salvar al planeta entero, pero Macy no comparte su punto y, absorbiendo la Fuente, adquiere poderes ilimitados. Si a ello le sumo que, en los capítulos previos me narraron que ella fue revivida con el peligroso arte de la nicromancia, me agarro del asiento porque me demuestra que el verdadero enemigo nunca fue Alastair y su plana motivación de controlar todo, sino el miedo de Macy: el temor a la pérdida.


Lo que antes fue equilibrio, ahora es un desbalance de personalidad, y Charmed 2018 peca mucho de eso, porque Macy, a ratos, brilla más que sus hermanas. Esto no quiere que ella tampoco sea insegura, pero sus miedos los oculta bajo capas y capas de racionalidad y ella misma lo dice en el episodio final. Ella es el opuesto a sus hermanas; Maggie, en su primer enfrentamiento con Alastair para rescatar a Harry, encuentra que la empatía es un elemento poderoso, no activo, pero profundo. Con ella está presente la moraleja de no negar las emociones, sin importar cuáles sean éstas. Con Mel el arco dramático no es tan interesante, porque a mi juicio, simplemente se trata de bandos, de amores perdidos y una necesidad de encajar en determinadas posiciones, lugares y mundos. Sí, es esencial, pero es la hermana con el poder de congelar las decisiones, el tiempo y de curar el corazón.


A todo esto, entra Harry, The White Lighter. En este apartado del arco dramático de la serie, el misterio se evapora velozmente. Si en la versión original el guía blanco no revela quién es realmente sino hasta bien entrada la temporada, aquí el personaje en cuestión va directo al grano. En contexto, su presentación ocurre cuando las tres hermanas están comenzando sus lazos; él no les da tiempo para reaccionar más que de la forma más instintiva posible. ¿Qué queda? Aprender de la magia. Y llego al punto que no me convence de esta reinvención (porque, digo, nada malo en la polémica respecto a la sexualidad de Mel, al hecho de su poderes, de que presenten metas "cotidianas"): todo lo relacionado al argumento general lo siento apresurado.


Y por eso mismo, la dependencia al Libro de las Sombras no está tan marcada como en la versión original, sino que aquí yo noto mucho más interés en humanizar a las Hechiceras que en presentarlas como "todo poderosas". Aquí son más vulnerables y eso las deja en peligro; son más humanas, y eso las meta en problemas; son más desconfiadas, y por eso se debilitan emocionalmente a ratos; son más dejadas, más inocentes y tambalean en sus propios deseos y convicciones. Son tres hechiceras ANTES de ser las Hechiceras. Son tres hermanas aprendiendo a ser brujas mientras lidian con sus vidas, con sus amores, sospechas, pesares y consecuencias, como la vida misma. Por eso el enfoque humanizado no me molesta, porque me expone otra interpretación del mismo concepto, una interpretación que, ineludiblemente, vendría acompañada de un lastre: la velocidad.


Hadas, demonios, duendes, abejas gigantes, resentimientos... los enfrentamientos son menos densos y más variados porque, según parece, los guionistas están más preocupados por no abarcar mucho lo sobrenatural de manera "fantasiosa" que en solidificar primero el vínculo entre las hermanas. Por eso no las veo arriesgarse más, por eso su desarrollo como brujas es todavía elemental, porque primero trabajan su vínculo, más poderoso que toda la magia junta. Y a pesar de que, como lo escribí antes, veo más la lupa en Macy que en Mel o Maggy, todo sale a puerto, aun con la prisa. Eso sí: el dilema de Harry como Guía Protector y su relación con la traidora Charity añade, a mi parecer, un interesante trasfondo psico-histórico a este personaje porque, a mí como espectador, me da con él la oportunidad de explorar la culpa, el resentimiento, el pasado. Y eso es algo en lo que Maggie puede ser útil, como émpata.


Me resulta claro que sus poderes no están completos, que aún quedan misterios por resolver, secretos por descubrir, más con su nueva posición, pero hay más de Harry, más de los buenos y malos. Más de tres mujeres aprendiendo a ser tres brujas, a luchar contra el mal, incluso si eso implica luchar contra sí mismas, aprender de sus errores y a vivir con las consecuencias. Charmed 2018 expresa esto de maravilla, y me agrada. Mi problema es la "prisa" de los guionistas por ofrecer un peligro que se me antojaba más para el Final de la serie. La Fuente, salvar al Mundo, la Caída de los Dioses... todo eso me suena si me hablaran de una quinta, sexta, ¡incluso una novena temporada!, pero... estoy viendo apenas la primera. ¿Es que la creatividad se ha agotado, o los productores guardan sorpresas aún mayores? 

Conclusión:
Si el Final de la Primera Temporada lo siento como el Final de la serie, ¿qué nuevos peligros —ya no digo «épicos»— vendrán la Segunda Temporada?

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